
El hip hop es uno de los estilos musicales más dependientes de la estructura rítmica. En su estado más básico sólo se compone de ritmos acompañados por unos pocos golpes o acordes, y sea cual sea el sub-género de hip hop que escuches, el ritmo siempre será su elemento más importante. Es más, todos los ritmos de hip hop tienen semejanzas fundamentales en cuanto al tempo y la instrumentación.
El hip hop nació con el sampling: los pioneros del género tomaban breaks de batería o fragmentos instrumentales de discos de funk, rebajaban su velocidad y los reproducían cíclicamente para utilizarlos como base para sus propias pistas. Esta forma de trabajar supuso una revolución, pero como es natural los artistas cuya música se estaba muestreando querían recibir su parte si su trabajo era usado por otros músicos para obtener beneficios económicos. En consecuencia, el saqueo masivo de ritmos ajenos se redujo y hoy en día los copyrights siguen siendo un obstáculo para cualquiera que intente utilizar material muestreado en sus producciones. La solución evidente es que programes o grabes tus propios ritmos, un proceso que la tecnología moderna ha simplificado enormemente en sólo unos pocos años. Sin embargo, muchos músicos siguen recurriendo a los loops estándar incluidos con el software que utilizan o a patrones MIDI poco inspiradores. Y no hay razón para ello, porque aunque no tengas acceso a un buen batería puedes crear auténticos ritmos hip hop con tu ordenador sin utilizar para nada los Cd´s de muestras que ya has escuchado en otras producciones. También dispones de técnicas de grabación existentes, manipularlas hasta hacerlas irreconocibles y re-secuenciar ritmos para crear nuevas estructuras. De hecho, la mayoría de los productores y compositores de hip hop trabajan sin baterías reales: la filosofía de este género siempre ha sido el "háztelo tú mismo", ya fuera con secuenciadores MPC, platos o grabadoras de cinta en lugar de acudir a estudios de grabación altamente profesionales. Normalmente, esto es una cuestión tanto de elección personal como de necesidad, ya que las producciones "Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como" siempre son infinitamente más baratas.
La composición de pistas de hip hop siempre empieza con un tempo entre 80 y 100 BPM. Los elementos esenciales son bombo, caja y charles, y a veces también se utilizan un ride, shaker y pandereta para rellenar el sonido. Los toms son muy poco utilizados en el hip hop, y la percusión adicional suele aparecer sólo en el material más lento y próximo al r&b. También es bastante habitual recurrir a elementos acústicos y electrónicos como golpes de subgraves y artefactos de agudos, y no hay un gran interés en que las baterías suenen reales, como sí ocurre en otros estilos. Es más, algunos productores de hip hop diseñan kits con sonidos de batería intencionadamente artificiales. En un clásico ritmo de hip hop, el bombo suena en los tiempos 1 y 3 del compás, y la caja en los tiempos 2 y 4, aunque un truco muy común es tocar el bombo dos o tres veces en un tiempo y modificar esta estructura en períodos de cuatro y ocho compases para ir creando variaciones. El charles cerrado se toca a corcheas, de manera que suena ocho veces por compás, y en ocasiones el último charles del compás se toca abierto para romper la regularidad del ritmo y añadir interés. Para obtener un sonido más rico, a veces el charles se reproduce al doble de su velocidad y a resolución de semicorchea. Puedes añadir todo tipo de síncopas, flams y redobles de caja para aportar variedad.
Uno de los elementos clave para un buen ritmo de hip hop es conseguir el groove adecuado. Si usas muestras o loops REX de un Cd es posible que te cueste hacerlos encajar con los demás elementos que hayas tocado o programado, como líneas de bajo o partes de teclado. El aspecto más delicado es la cuantización, que seguramente habrás utilizado par alinear las partes MIDI que hayas tocado a mano. Una solución es limitar el grado de cuantización para que las notas no suenen demasiado mecánicas y también puedes prescindir del ajuste de cuantización a semicorcheas (que resulta demasiado rígido para el hip hop) y experimentar con valores menos habituales como 1/16T o 1/32T. Un valor de 1/64 puede mejorar la precisión de una parte MIDI sin arruinar el groove de la interpretación, pero lo mejor es que vayas probando varios ajustes diferentes hasta que encuentres el más adecuado. Puedes utilizar este método con las partes de batería que hayas programado en una caja de ritmos virtual como la incluida con Reason. Recuerda que en estos casos la edición MIDI te permite cuantizar las partes por separado, de manera que puedes cuantizar el charles a un rígido valor de semicorchea pero asignar un valor de 1/32T al bombo y 1/64 a la caja, por ejemplo. Para ello abre el editor Key de tu programa, selecciona las notas que te interesen y aplica la cuantización correspondiente. Este truco va muy bien para humanizar las baterías MIDI y cuantizarlas sin matar la expresividad.
Otro truco muy bueno para sincronizar partes muestreadas, grabadas y MIDI es extraer el groove de un fragmento y aplicarlo a otro. Todos los secuenciadores de uso común incluyen esta función. En Cubase, por ejemplo, puedes segmentar un loop de audio, extraer su groove y aplicarlo a una parte de percusión MIDI o a una guitarra. Con un poco de experimentación puedes transferir el swing y el groove de un loop muestreado a una parte MIDI y viceversa. Si trabajas con audio segmentado y loops REX es muy fácil tomar golpes individuales de un loop y rearreglarlos en nuevos patrones. De esta forma puedes crear redobles y variaciones o deconstruir un loop y rediseñarlo manteniendo intacto el sonido de los elementos de batería originales. En una batería hip hop es muy importante que añadas pequeñas variaciones como dobles golpes de bombo y redobles de caja cortos como contrapunto a la voz. No olvides que una voz de rap es esencialmente otro instrumento rítmico, así que tiene que fluir en estrecha relación con el ritmo. Una técnica muy utilizada es interrumpir completamente el ritmo durante uno o dos compases en puntos inesperados mientras el rapero sigue cantando y volver a introducirlo rápidamente para enfatizar el impacto de la letra cantada durante esos compases.
Los estilos de producción hip hop son muy variados, pero un elemento común entre todos es el uso de una cuidadosa EQ para mantener el cuerpo de los bombos y las cajas. Si grabas tus baterías en lugar de utilizar golpes muestreados, las técnicas de grabación dependerán del estilo de hip hop que quieras conseguir. Para producciones "underground" puedes obtener un muy buen resultado con un kit antiguo o de sonido funky grabado con micros vintage y procesado con efectos de guitarra. También puedes grabar la batería limpia, volcar la mezcla a estéreo, muestrear secciones del ritmo y reconstruir la pista con tus propios loops. Estas normas generales te ayudarán a crear buenos ritmos de hip hop, ya sean grabados con una batería real o programados a mano.
APUNTES.-
Los pioneros del hip hop que no recurrieron al muestreo de breaks de otros discos utilizaban cajas de ritmos como base para sus pistas. En su día estos productos fueron revolucionarios y ayudaron a definir el sonido del hip hop primigenio. Independientemente de si has grabado tus propias baterías o has buscado ritmos muestreados, acabarás importando esos archivos en un secuenciador como Cubase, Sonar o Logic, por ejemplo. Lo mejor de estas aplicaciones en cuanto a la programación de ritmos es que están muy bien equipadas para analizar y deconstruir archivos de audio y te ofrecen un control absoluto sobre ellos. El tratamiento más básico que puedes aplicar a un loop en Cubase, por ejemplo, es alterar su duración para que se ajuste al tempo de tu proyecto, lo cual es tan simple como seleccionar la herramienta Time Stretch y arrastrar el loop a la duración deseada. Si el archivo ya está ACIDizado, Cubase lo detectará y ajustará automáticamente al importarlo. Una vez hayas importado el archivo quizá te interese extraer su groove para aplicarlo a otras partes audio o MIDI. Los ritmos de hip hop tienden a ser bastante básicos en cuanto a instrumentación, así que Cubase no tendrá problemas para analizar un loop, encontrar sus marcadores y segmentarlo. Cuando el programa haya terminado este proceso, el groove ya estará disponible en forma de preset de cuantización y podrás aplicarlo a cualquier material. Otra ventaja de ese cálculo de marcadores es que puedes activar un modo Musical en el editor de muestras y arrastrar partes de la forma de onda sin alterarla físicamente. El audio se hará elástico para que puedas corregir pequeños errores de tiempo o ajustar el aire de un loop para que quede alineado con tu pista.
Muchos músicos utilizan el material muestreado sólo como complemento o incluso lo sustituyen totalmente por ritmos disparados por eventos MIDI en una caja de ritmos o un instrumento o sampler VST. Puedes crear ritmos únicos partiendo de golpes muestreados y procesar los elementos individuales de un kit por separado. Battery y BFD son dos samples de batería muy sofisticados que ofrecen efectos, EQ y otras funciones para diseñar tus sonidos. Los programas audio/MIDI como Cubase también permiten grabar y reproducir patrones MIDI para disparar una caja de ritmos externa que puedes grabar directamente en forma de audio. Gracias a sus funciones de manipulación de loops, la profundidad de tus opciones de edición, sus efectos y la capacidad de mezclar material grabado y generado por instrumentos VST, Cubase es una herramienta muy válida para la edición y producción de ritmos de hip hop.
A diferencia de otros géneros, el hip hop suele ser bastante crudo y de sonido lo-fi para mantener la coherencia con sus raíces underground. Al grabar baterías de hip hop en estudio, hay productores que emplean ciertos trucos para obtener el sonido que buscan: el más inmediato es grabar la batería con pocos micros en lugar de los diez o más que se usan habitualmente. En este caso no es necesario separar y definir cada elemento de la batería para que el aire de la interpretación es más natural. Otro método consiste en submezclar la batería en una pista estéreo y enviarla a la mezcla final en este formato para emular el sonido de un ritmo muestreado en lugar de trabajar con canales separados.